El número de enero 22 2022, el ciclón Ana azota Madagascar provocando inundaciones en el centro del país y especialmente en la capital, Antananarivo. Gracias a su fondo de emergencia, Un Verre d'Eau pudo acudir rápidamente en ayuda de muchas familias afectadas.

14 días después, 5 de febrero de 2022, es el turno del ciclón Batsirai para arrasar la isla. Batsirai es mucho más poderoso que Ana y destruye más de 8 hogares, obligando a 000 personas a abandonar sus aldeas.  

Ante esta cadena de desastres, teníamos que actuar y sabíamos que podíamos apelar a su generosidad para ayudar a estas innumerables familias sumidas en la más total indigencia, tras la devastación provocada por los ciclones.

¡Y usted respondió a esa llamada! ¡En solo 4 días, nuestro objetivo ya estaba logrado! ¡Qué ánimo! Gracias !

Pero mientras nuestra campaña acaba de comenzar, la situación está empeorando en la isla. El 22 de febrero de 2022, el ciclón Emnati golpea los mismos pueblos que ya sufrieron la destrucción de Batsirai.

Por lo tanto, hemos decidido aumentar nuestra meta de recaudación de fondos con la esperanza de poder brindar un apoyo aún mayor a estas muchas familias que lo han perdido todo y que una vez más deben huir de la tormenta y sus estragos.

¡Una vez más, nos impresionó su excepcional generosidad! ¡La campaña recaudó más del doble de la meta inicial! ¡Qué hermosa demostración de caridad!

Gracias a usted, a principios de marzo de 2022 se organizó una expedición a los pueblos más afectados por los ciclones. Nuestros socios en el terreno pudieron llevar ayuda y consuelo a 875 familias (alrededor de 5 personas, incluidos 000 niños).

Los numerosos voluntarios de esta expedición repartieron alimentos (arroz, azúcar, cereales secos…) pero también bienes de primera necesidad para la supervivencia tras el paso de los ciclones (jabón, mantas, mosquiteros…).

¡Debido a que sus donaciones han superado con creces nuestro objetivo inicial, ha sido posible pensar más allá de la emergencia y brindar ayuda para reconstruir y preparar para el futuro en estos pueblos devastados!

Incluso se han iniciado obras de reconstrucción de escuelas y viviendas en las aldeas. Dos arquitectos colaboraron generosamente en el diseño y seguimiento de las obras en colaboración con un equipo local. Estas construcciones han sido diseñadas específicamente para soportar mejor los ciclones y las tormentas.

Así, los voluntarios repartieron redes de pesca a las familias cercanas al mar, herramientas agrícolas y semillas a los habitantes de las aldeas del interior y víveres a cada niño en edad escolar.

Estas familias habrían estado solas sin ti, pero gracias a tu generosidad, ahora pueden planificar y preparar su futuro y el de sus hijos con más serenidad. Nunca podremos agradecerte lo suficiente.

Tu regalo abre el camino a la esperanza para ellos.
GRACIAS ! ¡Infinitamente gracias!

Dejar un comentario